Mañana es mi cumpleaños
No me siento más vieja. Tampoco más sabia. Ni más linda… pero contenta por cumplir años. En el viaje de la vida, en ocasiones las paradas merecen la pena y en otras pasas de largo como si nada. A menudo reflexiono sobre diversos temas, pero cuando se trata de agregar un año más a mi vida, hago un alto y reflexiono sobre los logros, fracasos, alegrías y tristezas vividas, tomo conciencia de quien soy, no importa lo afortunada o desafortunada que sea. Tengo algunas aspiraciones pero nada grandioso sólo algunos sueños por realizar. Intentaré ser lo más feliz posible, no perder jamás la curiosidad y no desaprovechar el tiempo. A mis amigos, les agradezco el estar ahí y hacerme el camino más dulce.
Siempre he pensado que el único día especial que realmente tiene una persona es el de su cumpleaños, porque ni Noche Buena, ni Navidad, ni fin de año, ni día de reyes… esos días son de fiesta pero no tienen nada de especial porque son de todo el mundo. Trato de pasar mi cumpleaños lo mejor posible, aunque muchas veces no hago nada especial, en ocasiones hasta se les olvida a algunos pero no a mí.
Les confesaré que cuando me preparan sorpresas, aunque me cueste admitirlo, quisiera esconderme todo el día hasta que pase, no sé por qué pero la verdad es que me vuelvo insegura y nerviosa por una extraña razón que no logro comprender, en ocasiones me quedo hasta sin palabras. Y no es que me falte imaginación y picardía (a veces creo que me sobra) quizás es que debo ser más espontánea.
Tal vez lo que debo hacer es respirar profundo y mostrarme ante todos como realmente soy sin importarme a quien le guste o no, si total cuando me muestro fría, altanera y cínica no me importa lo que diga o piense la gente. Ustedes saben la dualidad que vive en mí porque se los he dicho y sólo me conocen realmente las personas más allegadas a mí o mejor dicho las que yo dejo llegar.
A veces me siento cansada y un poco perdida, soy consciente de que he iniciado una nueva etapa en mi vida, que mi viaje interior y mis pasos han ido tomando un nuevo rumbo. Uno que yo no he trazado conscientemente, que no he decidido en ningún momento marcarme, pero siento que la vida me empuja y me empuja hacia un nuevo horizonte y lo hace obligándome a dar un giro rotundo en mi camino.
Tengo ante mi una nueva senda abierta que no sé adonde me conduce, que jamás habría elegido tomar y por la que me estoy adentrando casi sin querer, con piernas temblorosas y pasos inseguros. Siempre he sido una rebelde, pero es hora de establecer una alianza pacífica conmigo misma y caminar despacito mientras curo mis propias heridas en silencio.
Al sumar un año más a mi existencia, también le sumo madurez, experiencia, crecimiento, cada año pienso disfrutar más la vida. Hay que reír en los momentos buenos, llorar en las penas, seguir soñando, de eso se trata la vida. La mayoría de los triunfos que uno alcanza eran inicialmente sueños y los fracasos, de ellos hay que aprender todo lo posible para no cometer los mismos errores. Aunque a veces inevitablemente tropezamos dos veces con la misma piedra.
Este año que cuando finalice el día queda en mi pasado, les aseguro (y los que me conocen sabrán de qué hablo) que he aprendido en todos los entornos, en el amistoso, en el laboral, en el amor, en salud… en todos he tenido sustos lo suficientemente grandes como para aprender de errores que espero no volver a cometer. Me noto muy diferente, muy cambiada, no sé si mejor pues eso lo tienen que valorar los que me rodean. Pero en lo particular creo que me gusto más.
He podido realizar proyectos pendientes desde hace tiempo, he compartido con personas muy especiales y con buenos amigos, y bueno, muchas cosas que tampoco me voy a poner a contar aquí para que no se aburran. A pesar de los contratiempos soy feliz con lo que tengo y con los que me rodean. Aunque a esta edad uno empieza a plantearse la vida de otra forma, porque tengo mi profesión. he cumplido con lo que me toca con respecto a la sociedad. Voy a marcarme nuevos objetivos este año que comenzaré a partir de mañana.
En nuestro andar por la vida es cierto que siempre caminamos en soledad porque por muchas manos que nos tiendan, somos nosotros mismos quienes decidimos mover nuestros pies o decidimos pararnos. Pero aunque esa es una verdad que, en el fondo, todos conocemos, hoy más que nunca la experimento en mi interior con un punto de angustia. Sin discusión alguna la vida es un viaje que iniciamos y acabamos en completa soledad porque la gente que amas, hoy está pero mañana tal vez ya no, como tantas otras cosas que hoy tenemos y mañana tal vez las hayamos perdido. Por eso, ante todo, tenemos que amarnos a nosotros mismos, reconciliarnos con nosotros mismos, creer en nosotros mismos y sernos fieles a nosotros mismos porque, en la realidad, somos nuestros auténticos compañeros de viaje.
Es cierto que cuando den las doce campanadas soy un año más “vieja” y se los entrecomillo porque no soy vieja ni me siento vieja que es lo más importante. Uno envejece en realidad cuando se cierra a las nuevas ideas y se vuelve radical, cuando lo nuevo asusta, cuando se vuelve intransigente y no consigue dialogar, cuando piensa demasiado en sí mismo y se olvida de los demás, cuando tiene oportunidad de amar y se pone a pensar en si vale la pena o no (¡por Dios! el amor siempre vale la pena), cuando permite que el cansancio y el desaliento habiten en su alma y se lamenta todo el tiempo, en fin, uno envejece cuando deja de luchar y amar.
En fin. Mañana es mi cumpleaños y agradezco a cada persona que está en mi vida, a mi madre que me ama incondicionalmente mi apoyo igual que mi padre y hermanos, a mis amigos que siempre están dispuestos a escucharme, aconsejarse y ser leales, y bueno a cada persona que entro y salió de mi vida me enseñaron muchas cosas y aprendí de cada una de ellas.
Y como no olvidar a mi nueva mamita Lorena🌻
Feliz cumpleaños a mi ♥️💕